jueves, 18 de marzo de 2010


Desierto

Distribución planetaria de los desiertos y semidesiertos terrestres, las zonas marrones oscuras son los desiertos propiamente dichos, las claras son "semidesiertos" o zonas críticas con riesgo de desertización o desertificación inminente.
En geografía se define como desierto la superficie terrestre total o casi totalmente deshabitada en la cual las precipitaciones casi nunca superan los 250 milímetros al año y el terreno es árido. También puede ser considerado un ecosistema o un bioma.
Un desierto es un ecosistema que recibe pocas precipitaciones. Tienen reputación de tener poca vida, pero eso depende de la clase de desierto; en muchos existe vida abundante, la vegetación se adapta a la poca humedad y la fauna usualmente se esconde durante el día para preservar humedad, lo que significa que un ecosistema desértico es árido, su mayor característica y por ende, ni siquiera las tecnologías del presente hacen sustentable el establecimiento de grupos sociales. Los desiertos forman la zona emergida más extensa del dunas.

su superficie total es de 50 millones de kilómetros cuadrados, aproximadamente un tercio de la superficie terrestre. Esto es el 30% de las tierras emergidas, (16% desiertos cálidos y 14% desiertDesiertos en regiones de vientos alisios
tienen lugar en dos franjas del globo divididas por la Línea del Ecuador, y se forman por el calentamiento del aire en la región ecuatorial. Estos vientos secos disipan la cobertura de nubes, permitiendo que se caliente más el suelo por la luz del Sol. La mayoría de los grandes desiertos de la Tierra está en regiones cruzadas por vientos alisios. El mayor desierto de nuestro planeta, el Sáhara, al norte de África, que en ocasiones experimenta temperaturas de más de 57° C, es un desierto de vientos alisios.
Desiertos de latitudes medias
Los desiertos de latitudes medias se localizan entre los paralelos 30° N y 50° N, y también en la misma franja en el hemisferio sur, en zonas subtropicales de alta presión atmosférica. Estos desiertos están en cuencas de drenaje apartadas de los océanos y tienen grandes variaciones de temperaturas anuales. El desierto de Sonora, en el suroeste de América del Norte es un típico desierto de latitud media. El desierto de Tengger, en China, es otro ejemplo.
Desiertos debidos a barreras al aire húmedo
Se forman debido a grandes barreras montañosas que impiden la llegada de nubes húmedas en las áreas a sotavento (o sea, protegidas del viento, que trae la humedad). A medida en que el aire sube por la montaña, el agua se precipita y el aire pierde su contenido húmedo. Así, se forma un desierto en el lado opuesto. El desierto de Judea en Israel y Cisjordania, y el de Cuyo en Argentina, son un ejemplo.

El Desierto Siloli en Bolivia es una sección del Desierto de Atacama, este es el más árido del planeta y que se localiza en el norte de Chile.
Desiertos costeros Los desiertos costeros se localizan generalmente en los bordes occidentales de continentes próximos a los Trópicos de Trópico de Cáncer y de Trópico de Capricornio. Están influidos por corrientes oceánicas costeras frías, que discurren paralelas a la costa. Debido a los sistemas de viento locales que dominan los vientos alisios, estos desiertos son menos estables que los de otro tipo. Durante el invierno, la niebla, producida por corrientes frías ascendentes, cubre frecuentemente los desiertos costeros con un manto blanco que bloquea la radiación solar. Los desiertos costeros son relativamente complejos, pues son el producto de sistemas terrestres, oceánicos y atmosféricos. Un desierto costero, el de Desierto de Atacama, en Chile, es el más seco de la Tierra. En él, una lluvia posible de ser medida —es decir, de 1 mm o más— puede tener lugar una vez cada 5, 20 o hasta cada 400 años. Esto se debe a que se encuentra la corriente marina fría "Humboldt"(procedente de la Antartida) con la corriente marina cálida "Ecuatorial Sur"(procedente del ecuador). Al encontrarse, la humedad se condensa, llueve en el océano, y llegan pocas precipitaciones a esta zona, convirtiéndose esta en árida y deshabitada, lo que la lleva a ser desértica.
Desiertos de monzón Monzón, derivada de una palabra árabe que significa "estación climática", se refiere a un sistema de vientos con una acentuada reversión azonal. Las monzones se desarrollan en respuesta a variaciones de temperatura entre los continentes y los océanos. Los vientos alisios del sur del Océano Índico, por ejemplo, despejan las lluvias en la India a lo que lleguen a la costa. Conforme el monzón cruza la India de sureste a noroeste, por el llamado Talweg del Monzón (aproximadamente el valle del río Ganges) y choca contra las elevadas montañas del Himalaya pierde su humedad en copiosísimas lluvias y nevadas hasta el punto que en el lado oriental de la cadena montañosa Aravalli el viento ya es seco y con efecto foehn (es decir por calentamiento adiabático). Los desiertos del Rajastán y Cholistán en el noroeste de la India, y el desierto de Thar entre Pakistán y la India, son parte de una región de desierto de monzón al oeste de la cadena montañosa.
Desiertos fríos Los desiertos polares son áreas con una precipitación anual 100-200 mm y una temperatura media del mes más cálido del año inferior a 10° C. Los desiertos polares del planeta cubren casi 90 millones de km² y son principalmente lechos de roca o llanuras de grava. Las dunas de arena no son típicas de estos desiertos, sin embargo las dunas de nieve (sastruguis) se forman comúnmente en áreas donde la precipitación local es más abundante. Los cambios de temperatura en los desiertos polares frecuentemente sobrepasan el punto de congelación del agua. Esta alternancia hielo-deshielo deja marcas características en el suelo, que llegan a medio metro de diámetro. Un ejemplos de desiertos fríos son el de Gobi en Mongolia y Chinay japon, el del Tíbet, el de la Gran Cuenca Nevada y el de la Puna y el Desierto Altoandino.

Desiertos polares
Se caracterizan por dos factores desertizantes: las altas presiones atmosféricas (presencia constante de anticiclón) y, especialmente, el bajo o nulo índice de precipitaciones al año ya que al estar la temperatura constantemente bajo el 0 °C el agua se encuentra naturalmente en estado sólido (salvo raras excepciones), el mayor de estos desiertos polares es también nival y se ubica en las áreas interiores de la Antártida (pese a ello, la percepción usual es la de que no se trata de un desierto ya que en tal región el agua abunda, pero en forma de hielo, sin por ello sustentar vida orgánica superior), similar aunque menos extenso es el desierto correlativo a la capa de hielo del centro de Groenlandia.
Paleodesiertos (desiertos «fósiles»)
Las investigaciones en mares de arena (vastas regiones de dunas) antiguos, cambios en cuencas pantanosas, análisis arqueológicos y de vegetación indican que las condiciones climáticas cambiaron considerablemente en grandes áreas del planeta en un pasado geológico reciente. Durante los últimos 12.500 años, por ejemplo, partes de algunos desiertos ya eran muy áridas. Cerca de un 10% del terreno situado entre la latitud 30° N. y 30° S. está hoy cubierta por desiertos. Sin embargo, hace 18.000 años, los desiertos (que formaban dos inmensos cinturones) ocupaban sólo un 50% de esta área. Tal y como ocurre hoy, las selvas tropicales y las sabanas ocupaban la zona entre estas dos franjas.
Se han encontrado
sedimentos fósiles de desiertos de hasta 500 millones de años de antigüedad en muchas partes del globo. Los patrones de sedimentos dunares se encontraron en áreas que hoy no son desérticas. Esas mismas áreas reciben hoy entre 80 y 150 mm de lluvia por año. Algunas antiguas regiones dunares están ocupadas en la actualidad por selvas tropicales húmedas.
Las montañas de arena llamadas
Sand Hills ( = Colinas de Arena) son un campo de dunas inactivo de 57.000 km² en el centro de Nebraska. El mayor mar de arena del hemisferio occidental está hoy estabilizado por la vegetación, y recibe cerca de 500 mm de lluvia por año. Las dunas de Sand Hills llegan a los 120 m de altura. El desierto del Kalahari también es un paleodesierto.
Climas desérticos
Los desiertos están distribuidos entre distintas zonas:
Zonas semiáridas: Tienen una media de precipitaciones de 200 a 500 mm anuales. Suelen estar situadas en los bordes de los desiertos y abarcan alrededor del 15 % de la superficie de tierra del planeta
Zonas áridas: Con precipitaciones anuales de 25 a 200 mm, abarcando el 16 % de la superficie de tierra del planeta
Zonas hiperáridas: Son tan secas que a veces no llueve durante años. Éstas abarcan el 4 % de la superficie terrestre. Temperatura entre 30 y 40 grados centígrados durante el día y de -10 a 0 grados centígrados durante la noche.os fríos).





SALUDOS SU AMIGA JARED RAMOS HERNANDEZ ESPERO Y LES GUSTE LA INFORMACION SOBRE LOS TIPOS DE DESIERTOS

miércoles, 17 de marzo de 2010

FLORA


FLORA DEL ESTDO DE VERACRUZ POR REGIONES





Huasteca veracruzana: pastos (Paspalum notatum), cedro(Cedrella odorata), chijol(Piscidia communis), palo de rosa(Tabebuia rosea), ojite(Brosimun alicastrum) y chaca( Liophis anomalus)
Huayacocotla:cedro(Cedrella odorata), caoba(,Swietenia macrophylla King) encino(Quercus ilex), chaca(Liophis anomalus), ceiba(Ceiba penthandra), encino(Quercus ilex) y pino( Pinus pinaster L),entre otros.
Totonacapan:Cedro(Cedrella odorata), caoba(Swietenia macrophylla King), higuera(Ficus sp), chaca(Liophis anomalus), zapote(Casimiroa edulis), mamey( Mammea americana), nanche(Byrsonima crassifolia), guácima( Ipomoea murucoides) y pimienta(Piper nigrum).
Grandes Montañas: Pino(Pinus pinaster), abeto(Abies alba Mill) y oyamel(Abies religiosa).
Sotavento: Mangle(Apocynaceae sapote ), ceiba(Ceiba penthandra), cedro(Cedrella odorata), roble(Quercus humboldtii) y palmera(Phoenix canariensis).
Tuxtlas: Arbusto(Bermeja cimarrona), bejuco(Pachiptera sp), orquídea( Oncidium sphacelatum), palma(Phoenix dactylifera) y bambú(Bambusa vulgaris ).
Itsmo: caoba(Swietenia macrophylla King)), cedro rojo(Cedrela fissilis Vell), ceiba(Ceiba penthandra), guayacán(Tabebuia chrysantha) y chaca(Liophis anomalus).


FAUNA

FAUNA DEL ESTADO DE VERACRUZ POR REGIONES




Huasteca veracruzana: conejo( Phylum. Cordados), coyote(Phylum), mapache(Praayan leter), pato(Rhea americana), cuervo( Corvus sinaloe), zopilote(Cathartes aura) y lechuza(Tyto alba).
Huayacocotla:jabalí(Sus scrofa), coyote(Phylum), armadillo(Dasypus novemcinctus), puma(Felis concolor) y tigrillo(Felis wiedii).
Totonacapan: Codorniz(Coturnix coturnixs), pájaro carpintero(Dryocopus lineatus), calandria(Mimus saturninus), nauyaca( Brothrops asper), coralillo(Rivina humilis L), armadillo(Priodontes maximus), mapache(Procyon lotor ), tejón(Taxus baccata), tortuga, camarón y coatí.
Grandes Montañas: perico, ardilla, zorro, culebra, armadillo, zopilote y búho.
Sotavento:tortuga, iguana, víbora de cascabel, gaviota, pelícano y manatí (animal marino en peligro de extinción).
Tuxtlas: oso hormiguero, mono araña, lagarto, jabalí, ocelote y tigrillo.
Istmo: jabalí, tigrillo, faisán, guacamaya, tucán, jaguar, nutria y mono.

LE SALUDA SU AMIGA Y COMPAÑERA ELIZABETH
NOS VEMOS HASTA EL SIGUIENTE COMENTARIO.

viernes, 12 de marzo de 2010














ECOSISTEMA PASTIZAL








Los pastizales son ecosistemas caracterizados por presentar una vegetación abierta dominada por especies herbáceas y cuya producción primaria es aprovechada directamente por los herbívoros (Miller, 1990). Suelen estar situados en zonas con productividad relativamente baja que no son adecuadas para usos agrícolas intensivos. En ellas, el pastoreo es un procedimiento eficaz para recolectar y transformar su dispersa producción primaria en productos para uso o consumo humano. A pesar del predominio herbáceo, el componente arbustivo y arbóreo juega con frecuencia un papel clave como protección o recurso trófico, en especial durante las épocas de escasez de herbáceas. La composición y productividad de los pastos está regulada por la actividad de los herbívoros y el hecho de que su manejo requiera contar con otro nivel trófico además del de los productores primarios (en comparación con los cultivos o la producción forestal), supone un grado añadido de complejidad y retos para la Ecología aplicada a la gestión de los recursos naturales.








Los pastizales ocupan algo más de la cuarta parte de la superficie emergida del planeta (Newman, 2000). Si a esa estimación unimos la superficie de tundras y desiertos, obtendríamos que entre un 35% y un 42% de la superficie de los continentes está manejada principalmente con herbívoros. La mitad aproximadamente son comunidades donde el desarrollo de la vegetación leñosa está limitado por las condiciones climáticas y, en menor medida, edáficas (MacFadden, 1997). Generalmente este hecho es consecuencia de precipitaciones bajas, de la existencia de largos periodos al año con bajas temperaturas o con el suelo congelado o debido a un exceso de salinidad en el suelo. A este grupo pertenecen las estepas, praderas de latitud media, tundras o pastizales alpinos como es el caso de las steppes o prairie norteamericanas (short-grass, mixed y tall-grass), estepas asiáticas, pampas argentinas o los pastizales alpinos europeos. La otra mitad son pastizales en los que la vegetación leñosa es retirada periódicamente de manera natural o como resultado de actividades humanas como el pastoreo con ganado, fuegos intencionados, desbroce, roturación, abonado, riego o siega, dando lugar, en muchos casos, a complejas combinaciones de prácticas de manejo (Galaty y Johnson, 1990). Pertenecen a este grupo muchas de las sabanas de América y África y de los pastizales de Europa, Japón, Este y Norte de América y áreas extensas de Australia y Asia, y es el caso de las dehesas, los pastizales alpinizados de 'puerto' y las praderías. Así, dentro de la denominación general de pastizales se incluyen ecosistemas sometidos a condiciones ambientales y de manejo muy variadas y se necesita un esfuerzo grande de síntesis, todavía no realizado, para establecer las bases ecológicas para su gestión.
En este artículo nos centraremos en los pastizales de origen antrópico, pertenecientes sobre todo al segundo grupo comentado anteriormente. En ellos el manejo humano tiene un papel esencial de control, influyendo en la disposición de la vegetación leñosa y en la dinámica general del suelo y la vegetación (Gómez-Sal, 2001b). Son los pastizales dominantes en la Península Ibérica y en ellos el uso sostenible (que hace referencia básicamente a utilizar los pastizales, un recurso renovable, a un ritmo acorde con su tasa de renovación), aparece como una realidad compleja con aspectos ecológicos, sociales, productivos, económicos e incluso éticos. En primer lugar, situaremos estos pastizales dentro de un gradiente de explotación de los ecosistemas naturales. En segundo lugar, indicaremos algunos elementos que estabilizan los pastizales y favorecen su uso sostenible, entre los que destaca la presencia de la vegetación leñosa. En tercer lugar, señalaremos la necesidad de establecer un sistema de seguimiento y control de la explotación de los pastizales y sugeriremos los principales indicadores ecológicos que deberían tenerse en cuenta. niveles de intensidad en la explotación de los pastizales
Para entender las posibilidades de uso sostenible de los ecosistemas de pastizal resulta útil situar éstos dentro de un esquema de intensidad de uso, en el que podríamos diferenciar estados de madurez, explotación, degradación y crisis (Fig. 1). Los pastizales, dependiendo de la intensidad de uso y de las circunstancias ambientales, pueden encontrarse en cualquiera de los cuatro estados.












Elementos que favorecen el uso sostenible de los pastizales
Desde el punto de vista ecológico, sólo es posible el manejo sostenible de los pastizales si se mantienen las configuraciones estables propias del ámbito ecológico de 'explotación' o del estado de 'madurez' alternativo comentadas anteriormente. En esta situación, el ecosistema cuenta con elementos estabilizadores que reducen el riesgo de erosión, aportan recursos tróficos en la época de escasez, actúan de refugios para las especies más sensibles al pastoreo, favorecen la fertilidad y la existencia de materia orgánica en el suelo, crean condiciones microclimáticas que propician una mayor diversidad de especies y sirven de refugio al ganado, etc. Gómez Sal (2001a) considera fundamental (Fig. 5): 1) mantener manchas de vegetación leñosa en las zonas más frágiles y expuestas, retículos de vegetación leñosa intercalados entre las parcelas de pastizal y cultivos y matas aisladas de vegetación arbórea y arbustiva dispersas en el pastizal, 2) mantener la fertilidad de los suelos mediante el aporte adecuado de materia orgánica, siendo importante la elaboración de estiércol, compost y la rotación de cultivos, 3) mantener razas de ganado y variedades de plantas autóctonas adaptadas a las condiciones locales, así como pautas de manejo (como las prácticas de desplazamiento estacional del ganado) y modalidades de cultivo, rotación y siega adaptadas, 4) prestar una atención especial al ciclo del agua y su calidad (cuidado de fuentes, acequias, balsas o charcas ganaderas, pequeñas lagunas, etc.), evitando la contaminación tanto de los cursos de agua superficiales como de los acuíferos subterráneos, 5) mantener los sistemas de vallas, setos y terrazas tradicionales y 6) favorecer los sistemas ganaderos mixtos.


















HOLA LE SALUDA SU AMIGA MARLEN VALEDO SOLONIO















ECOSISTEMA PASTIZAL




Los árboles requieren para su supervivencia mucho agua; por eso en las zonas donde llueve poco, o donde el suelo es arenoso y el agua se filtra hacia las napas, no hay árboles sino hierba.



Las gramíneas son la hierba más abundante del reino vegetal, existen 10000 especies; son relativamente tardías en la línea evolutiva (no existían en la era de los dinosaurios, su edad: 25 millones de años), es decir, son vegetales evolucionados; usan el viento como propagador de sus semillas, por eso sus flores son diminutas y poco llamativas, alzando las espigas a la altura del viento.










Lo que más necesitan es luz; son muy resistentes a las sequías, al sol implacable, al fuego, a los mordiscos de los animales, a las inundaciones. La mayoría de las plantas forma una red ramificada para transportar su savia, mientras que las gramíneas la transportan en línea recta; su zona de crecimiento está en la base, por eso, si es que cortan sus tallos vuelve a crecer y no derrama savia inútilmente. No solo crece por semilla sino también por tallos horizontales que emergen del suelo cuando hay un espacio disponible, formando hojas y raíces; debajo de las gramíneas hay una maraña de raíces muy compacta y con una profundidad de varios centímetros, que cumple un rol muy importante a la hora de retener la tierra y evitar que se pierda hacia los ríos con las lluvias, o que se vaya como polvo cuando hay sequía. Ocupan la cuarta parte de la superficie terrestre: en las pampas, campos, estepas, veld o sabanas, distintos nombres para designar las llanuras gramíneas, todas tierras muy fértiles, enriquecidas constantemente por cientos de ciclos de vida y renacimiento (lo que no ocurre con tanta frecuencia en los bosques); entre ellas viven otras muchas pequeñas plantas: leguminosas, plantas de bulbo o raíces hinchadas, margaritas, dientes de león; jugosas en las zonas húmedas, secas pero comestibles en las zonas áridas (el altiplano por ejemplo); muy nutritivas para multitud de animales: una hectárea de gramíneas alimenta el mayor peso de materia viviente que cualquier otro tipo de vegetación.
En la hierba también habitan muchos insectos: saltamontes (comen hojas), pulgones y chinches (chupan savia), escarabajos y lombrices (comen hojas muertas). En los herbazales tropicales viven termitas, que han debido adaptarse a un régimen diferente que el de los bosques: hay más luz y menos humedad, si transitaran descubiertas morirían deshidratadas; por eso trabajan durante la noche, o bajo tierra, o bajo pequeños túneles que ellas mismas fabrican. Construyen sus inmensos nichos a veces sobre el suelo, ingeniándoselas para mantener un microclima al excavar hacia abajo y encontrar humedad: se turnan bajando hasta la humedad y el frescor para volver a subir e impregnar el ambiente de humedad y termizarlo con su temperatura. También hay muchas hormigas, que a diferencia de las termitas que son de la familia de las cucarachas, están emparentadas con las avispas. Recogen semillas y las llevan a sus depósitos subterráneos, con frecuencia más grandes aún que los termiteros pero siempre debajo del suelo; éstos llegan a alcanzar los 6 m de profundidad y se extienden hasta por 200 m2; las semillas son trituradas en su interior por hormigas de grandes mandíbulas que así permiten que también las más pequeñas puedan alimentarse; también recogen hojas que sin embargo no comen, sino que con ellas alimentan a hongos, distintos que aquellos presentes en los termiteros, que luego comen directamente.







Hay otra variedad de hormigas que ha sabido domesticar a los pulgones, que no aprovechan toda la savia que ingieren porque el resto lo excretan como un líquido “almibarado” que las hormigas comen; forman películas dulces debajo de las plantas; las hormigas los reúnen en rebaños, los protegen de depredadores ahuyentándolos con chorros de ácido fórmico, las azotan con sus antenas para que produzcan más líquido y llegado el tiempo del invierno, llevan todos sus huevos al hormiguero para que iniciada la primavera y nacidos los huevos, los vuelvan





a llevar a pastar en las plantas.






Más de un cuarto de la Tierra está cubierto por pastizales. Los pastizales se encuentran en cada continente excepto en la Antártica, y éstos forman la mayor parte de Africa y Asia. Existen diferentes tipos de pastizales. Para distinguir los diferentes tipos de pastizales que hay se les denomina con nombres diversos como llanos, praderas, savanas y pampas.





Los pastizales se desarrollan en lugares donde no cae suficiente agua de lluvia para que se desarrolle un bosque pero en donde cae demasiada agua para que exista un desierto. Los pastizales están repletos de - adivinaste - pasto. Pero existen diferentes tipos de pasto. A los campos de trigo se les considera pastizales, a pesar de que casi siempre son cultivados. El pasto es especial porque crece debajo de la tierra.






opicales





Las tierras de pastizal son definidas como aquellas áreas en las que por condiciones climáticas, topográficas y/o de suelo no son susceptibles de cultivo, y que en cambio pueden ser aprovechadas por ganado y fauna silvestre. Desde la perspectiva del Manejo de Pastizales las áreas de tierra que presentan una vegetación nativa, constituida por zacates (zacatales) hierbas, arbustos (matorrales) e incluso árboles son consideradas pastizales.
Tradicionalmente, la contribución de los pastizales al bienestar de la humanidad ha sido la producción de alimentos de origen animal, esto desde luego es posible gracias a su capacidad de producción de forrajes (alimentos con un alto contenido de fibra) que son aprovechados con relativa eficiencia por animales domésticos y silvestres como los rumiantes, los cuales son capaces de digerirlos y transformarlos en carne, leche, pieles y lana.
Este beneficio que se obtiene de los pastizales, se ubica desde luego dentro de un contexto económico: el del mercado. Otras vías de bienestar de los pastizales, aunque en menor grado valorados o en proceso de serlo, son el aprovechamiento de algunas especies vegetales de importancia forestal no maderable para la obtención de fibras, condimentos, ceras, carbón vegetal, bebidas alcohólicas, medicamentos, jardinería, la fauna silvestre y el valor paisajístico de los pastizales, a menudo combinados en actividades ecoturísticas. Sin embargo, estos son sólo algunos de los servicios que se obtienen de los ecosistemas de pastizal, existen otros no menos importantes que se asocian directamente al funcionamiento del ecosistema y su biodiversidad, y que no obstante constituir la base de la vida natural, no ha resultado fácil ponderar su valor en el mencionado contexto económico y de mercado. Es a partir de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992, donde se sentaron las bases para una nueva visión mundial del desarrollo sostenible, que se inicia el proceso de ponderación de los procesos que soportan la vida, en particular de aquellos que se relacionan estrechamente con los problemas de mayor vigencia en la actualidad: el calentamiento global y el cambio climático.
A través de las convenciones de diversidad biológica, la del cambio climático y en particular del Protocolo de Kioto, firmado en 1997, se reconoce ampliamente la importancia de conservar la biodiversidad y la necesidad de mitigar las emisiones de Gases de Efecto de Invernadero (GEI) mediante actividades de reforestación, reducción de la deforestación, del manejo forestal, de la regeneración de la vegetación, del manejo de pastizales y manejo de cultivos. Estas alternativas son elegibles únicamente para los países del Anexo I, países industrializados, mientras que para los países del No Anexo I (como el nuestro) se establece que las únicas alternativas elegibles son la forestación/reforestación.
, Aún cuando toda la vegetación de los pastizales representa un reservorio de carbono orgánico (estimada a nivel mundial entre 550-1,000x106 Toneladas para toda la biomasa terrestre), con tiempos de reciclado de 50 años, las principales fuentes y sumideros de carbono lo constituyen las rocas y sedimentos en lo profundo de los océanos (Carbono inorgánico principalmen
te), con tiempos de recambio de miles a millones de años.
Por otra parte, una proporción importante de la vegetación de los pastizales se ubica debajo del nivel del suelo y ésta produce desechos que integran la materia orgánica del suelo, aunque no en forma exclusiva (1,200x106 Toneladas para toda la biomasa muerta), la cual constituye una de las formas más efectivas de captura de Carbono (mineralización del carbono).
Como puede verse, no deberíamos subestimar el trabajo de los pastizales naturales en la mitigación de los gases de efecto de invernadero, su adecuado manejo y conservación constituirán hoy y siempre la alternativa más inmediata para coadyuvar en la solución del calentamiento global y local y por ende del cambio climático.









Desierto


Distribución planetaria de los desiertos y semidesiertos terrestres, las zonas marrones oscuras son los desiertos propiamente dichos, las claras son "semidesiertos" o zonas críticas con riesgo de desertización o desertificación inminente.
En
geografía se define como desierto la superficie terrestre total o casi totalmente deshabitada en la cual las precipitaciones casi nunca superan los 250 milímetros al año y el terreno es árido.





También puede ser considerado un ecosistema o un bioma.
Un desierto es un
ecosistema que recibe pocas precipitaciones. Tienen reputación de tener poca vida, pero eso depende de la clase de desierto; en muchos existe vida abundante, la vegetación se adapta a la poca humedad y la fauna usualmente se esconde durante el día para preservar humedad, lo que significa que un ecosistema desértico es árido, su mayor característica y por ende, ni siquiera las tecnologías del presente hacen sustentable el establecimiento de grupos sociales.





Los desiertos forman la zona emergida más extensa del planeta: su superficie total es de 50 millones de kilómetros cuadrados, aproximadamente un tercio de la superficie terrestre. Esto es el 30% de las tierras emergidas, (16% desiertos cálidos y 14% desiertos fríos).

Dunas del desierto





Los desiertos tienen algunas características en común. El suelo del desierto está compuesto a menudo de arena, y puede haber dunas. El terreno rocoso es típico (un desierto cuyo suelo es de rocas o guijarros se llama con la palabra árabe hamada), y refleja el bajo grado de desarrollo del suelo, y la escasez de vegetación. Las tierras bajas pueden ser salares. Los procesos eólicos son factores importantes en la formación del paisaje.





Los desiertos pueden contener valiosos depósitos minerales que fueron formados en el ambiente árido, o fueron expuestos por la erosión. Debido a la sequedad de los desiertos, son lugares ideales para la preservación de artefactos humanos y fósiles.





Alternativamente, también se define desierto como un lugar despoblado, no habitado por humanos ni apenas por ser vivo alguno. Según esta definición, también son desiertos los situados en climas más fríos, como el ártico, o la tundra






Gran parte de los desiertos del mundo se ubican en zonas caracterizadas por las altas
presiones constantes (ver: anticiclón), condición que no favorece a la lluvia. Entre los desiertos de estas zonas están: los desiertos del Sáhara (el más extenso del planeta Tierra), Kalahari, Namib y del Ogaden en África; los desiertos Arenoso, Victoria en la mayor parte de Australia, los desiertos de Gobi (o Chamō), Kara Kum, Takla Makán, de Arabia, Rub Al Jalí (O "El Cuarto Árido"), de Siria, Judea, Sinaí-Néguev en Asia y los desiertos de Arizona-Desierto de Sonora, Mojave, Atacama, de Sechura y los Médanos de Paraguaná en América; téngase en cuenta que en esta lista no se han incluido los "paradojales" desiertos fríos.









Gran parte de los desiertos se deben a su continentalidad, es decir, su distancia del mar: por ejemplo, el de Gobi y los demás del Asia Central. No llegan hasta ellos los vientos húmedos que provienen de los océanos.





Los desiertos de las costas occidentales del sur de África y de América del Sur se ven afectados por la presencia de corrientes oceánicas frías que provocan deshidratación en la atmósfera.





LE SALUDA SU AMIGA NELSI SELYNA RAMOS ALTAMIRANO nos vemos a la proxima.













miércoles, 3 de marzo de 2010

SEP SEMS DGETA
CENTRO DE BACHILLERATO TECNOLOGICO AGROPECUARIO # 85
DESIERTO

Distribución planetaria de los desiertos y semidesiertos terrestres, las zonas marrones oscuras son los desiertos propiamente dichos, las claras son "semidesiertos" o zonas críticas con riesgo de desertización o desertificación inminente.
En
geografía se define como desierto la superficie terrestre total o casi totalmente deshabitada en la cual las precipitaciones casi nunca superan los 250 milímetros al año y el terreno es árido. También puede ser considerado un ecosistema o un bioma.
Un desierto es un
ecosistema que recibe pocas precipitaciones. Tienen reputación de tener poca vida, pero eso depende de la clase de desierto; en muchos existe vida abundante, la vegetación se adapta a la poca humedad y la fauna usualmente se esconde durante el día para preservar humedad, lo que significa que un ecosistema desértico es árido, su mayor característica y por ende, ni siquiera las tecnologías del presente hacen sustentable el establecimiento de grupos sociales. Los desiertos forman la zona emergida más extensa del planeta: su superficie total es de 50 millones de kilómetros cuadrados, aproximadamente un tercio de la superficie terrestre. Esto es el 30% de las tierras emergidas, (16% desiertos cálidos y 14% desiertos fríos).

Dunas del desierto de Namibia
Los desiertos tienen algunas características en común. El suelo del desierto está compuesto a menudo de arena, y puede haber
dunas. El terreno rocoso es típico (un desierto cuyo suelo es de rocas o guijarros se llama con la palabra árabe hamada), y refleja el bajo grado de desarrollo del suelo, y la escasez de vegetación. Las tierras bajas pueden ser salares. Los procesos eólicos son factores importantes en la formación del paisaje.
Los desiertos pueden contener valiosos depósitos minerales que fueron formados en el ambiente árido, o fueron expuestos por la erosión. Debido a la sequedad de los desiertos, son lugares ideales para la preservación de artefactos humanos y fósiles.
Alternativamente, también se define desierto como un lugar despoblado, no habitado por
humanos ni apenas por ser vivo alguno. Según esta definición, también son desiertos los situados en climas más fríos, como el ártico, o la tundra.
Gran parte de los desiertos del mundo se ubican en zonas caracterizadas por las altas
presiones constantes (ver: anticiclón), condición que no favorece a la lluvia. Entre los desiertos de estas zonas están: los desiertos del Sáhara (el más extenso del planeta Tierra), Kalahari, Namib y del Ogaden en África; los desiertos Arenoso, Victoria en la mayor parte de Australia, los desiertos de Gobi (o Chamō), Kara Kum, Takla Makán, de Arabia, Rub Al Jalí (O "El Cuarto Árido"), de Siria, Judea, Sinaí-Néguev en Asia y los desiertos de Arizona-Desierto de Sonora, Mojave, Atacama, de Sechura y los Médanos de Paraguaná en América; téngase en cuenta que en esta lista no se han incluido los "paradojales" desTipos de desierto

Desierto de Atacama, Chile

Desierto del Sahara
La mayoría de las clasificaciones radica en una combinación de número de días de
lluvia por año, la cantidad pluviométrica anual, temperatura, humedad y otros factores. En 1953, Peveril Meigs dividió las regiones desérticas de la Tierra en tres categorías, de acuerdo con el total de lluvia que reciben. Por este sistema, hoy ampliamente aceptado, los terrenos extremadamente áridos son los que tienen por lo menos 12 meses consecutivos sin lluvia; los terrenos áridos tienen menos de 250 milímetros de lluvia anual, y los terrenos semi-áridos tienen una media de precipitación anual entre 250 y 500 milímetros. Los terrenos áridos y extremadamente áridos son los desiertos, y los terrenos semi-áridos cubiertas de gramíneas generalmente se llaman estepas.
Sin embargo, la aridez por sí sola no proporciona una descripción exacta de lo que es un desierto. Por ejemplo: la ciudad de
Phoenix, en Arizona, recibe menos de 250 mm de lluvia al año, y se la clasifica inmediatamente como situada en un desierto. Sin embargo, algunas regiones gélidas de Alaska o de Antártida también reciben menos de 250 mm de lluvia por año, sin embargo para la percepción vulgar no son desérticas ( se trata en efecto de desiertos fríos o desiertos nivales: en ellos la vida superior es muy difícil pero la evapotranspiración y la posibilidad de encontrar agua dulce es notoriamente mayor que en la clásica noción vulgar de lo que es un desierto), para definir un desierto sea cálido o sea frío uno de los parámetros que se utilizan es el del promedio anual de precipitaciones: menos de 500 mm/año suponen una zona semiárida en donde existe mucho estrés hídrico (aunque este se puede morigerar si las temperaturas son bajas en un orden producido a temperaturas por debajo de los 15 °C promedio anual, otra definición ecológica de desierto es la de una zona que recibe igual o menos de 100 mm/año de precipitaciones y sin la compensación de ninguna otra fuente natural de agua dulce.
Las diferencias de criterios residen en el fenómeno llamado
evapotranspiración. La evapotranspiración es la combinación de pérdida de agua por evaporación atmosférica del agua del suelo, junto con la pérdida de agua también en forma de vapor, a través de los procesos vitales de las plantas. El potencial de evapotranspiración es, por lo tanto, la cantidad de agua que se evapora en una región dada. La ciudad de Tucson, en Arizona, recibe unos 300 mm anuales de lluvia, sin embargo, pueden evaporarse unos 2.500 mm de agua en el periodo de 1 año. En otras palabras, significa que casi 8 veces más agua podría evaporarse de la región de la que normalmente cae. Las tasas de evapotranspiración en regiones de Alaska son bastante inferiores; entonces, aún recibiendo precipitaciones mínimas, estas regiones específicas distan mucho de la definición básica de un desierto: un lugar donde la evaporación supera el total de la precipitación pluviométrica.
Dicho esto, existen diferentes formas de desiertos. Los desiertos fríos pueden estar cubiertos de nieve; estos lugares no reciben mucha
lluvia, y la que cae permanece congelada como nieve compacta. Estas áreas se llaman comúnmente tundra, cuando en ellas existe una corta estación con temperaturas por encima de cero grados Celsius y florece algo de vegetación en ese periodo; o regiones polares, si la temperatura permanece bajo el punto de congelación durante todo el año, dejando el suelo prácticamente sin formas de vida.
La mayoría de los desiertos no-polares se forman porque reciben poquísima agua. El agua tiende a refrescar, o por lo menos a moderar, los efectos del clima en el que es abundante. En algunas partes del mundo, los desiertos surgen debido a la existencia de barreras a la lluvia, cuando las masas de aire descargan la mayor parte de su humedad sobre una cadena de montañas; otras áreas son áridas porque están muy distantes de fuentes de humedad.
Los desiertos también se clasifican por su localización geográfica y patrón climático predominante, como vientos alisios, latitudes medias, barreras anti-lluvias, costeros, de monzón, y polares. Algunas áreas desérticas antiguas presentes en regiones no-áridas forman los llamados paleodesiertos. Aparte de esto, también existen los desiertos extra-terrestres.
Desiertos en regiones de vientos alisios
Los
vientos alisios tienen lugar en dos franjas del globo divididas por la Línea del Ecuador, y se forman por el calentamiento del aire en la región ecuatorial. Estos vientos secos disipan la cobertura de nubes, permitiendo que se caliente más el suelo por la luz del Sol. La mayoría de los grandes desiertos de la Tierra está en regiones cruzadas por vientos alisios. El mayor desierto de nuestro planeta, el Sáhara, al norte de África, que en ocasiones experimenta temperaturas de más de 57° C, es un desierto de vientos alisios.
Desiertos de latitudes medias
Los desiertos de latitudes medias se localizan entre los
paralelos 30° N y 50° N, y también en la misma franja en el hemisferio sur, en zonas subtropicales de alta presión atmosférica. Estos desiertos están en cuencas de drenaje apartadas de los océanos y tienen grandes variaciones de temperaturas anuales. El desierto de Sonora, en el suroeste de América del Norte es un típico desierto de latitud media. El desierto de Tengger, en China, es otro ejemplo.
[
editar] Desiertos debidos a barreras al aire húmedo
Se forman debido a grandes barreras
montañosas que impiden la llegada de nubes húmedas en las áreas a sotavento (o sea, protegidas del viento, que trae la humedad). A medida en que el aire sube por la montaña, el agua se precipita y el aire pierde su contenido húmedo. Así, se forma un desierto en el lado opuesto. El desierto de Judea en Israel y Cisjordania, y el de Cuyo en Argentina, son un ejemplo.

El Desierto Siloli en Bolivia es una sección del Desierto de Atacama, este es el más árido del planeta y que se localiza en el norte de Chile.
Desiertos costeros
Los desiertos costeros se localizan generalmente en los bordes occidentales de continentes próximos a los Trópicos de
Trópico de Cáncer y de Trópico de Capricornio. Están influidos por corrientes oceánicas costeras frías, que discurren paralelas a la costa. Debido a los sistemas de viento locales que dominan los vientos alisios, estos desiertos son menos estables que los de otro tipo. Durante el invierno, la niebla, producida por corrientes frías ascendentes, cubre frecuentemente los desiertos costeros con un manto blanco que bloquea la radiación solar. Los desiertos costeros son relativamente complejos, pues son el producto de sistemas terrestres, oceánicos y atmosféricos. Un desierto costero, el de Desierto de Atacama, en Chile, es el más seco de la Tierra. En él, una lluvia posible de ser medida —es decir, de 1 mm o más— puede tener lugar una vez cada 5, 20 o hasta cada 400 años. Esto se debe a que se encuentra la corriente marina fría "Humboldt"(procedente de la Antartida) con la corriente marina cálida "Ecuatorial Sur"(procedente del ecuador). Al encontrarse, la humedad se condensa, llueve en el océano, y llegan pocas precipitaciones a esta zona, convirtiéndose esta en árida y deshabitada, lo que la lleva a ser desértica.
Desiertos de monzón
Monzón, derivada de una palabra árabe que significa "estación climática", se refiere a un sistema de vientos con una acentuada reversión azonal. Las monzones se desarrollan en respuesta a variaciones de temperatura entre los continentes y los océanos. Los vientos alisios del sur del Océano Índico, por ejemplo, despejan las lluvias en la India a lo que lleguen a la costa. Conforme el monzón cruza la India de sureste a noroeste, por el llamado Talweg del Monzón (aproximadamente el valle del río Ganges) y choca contra las elevadas montañas del Himalaya pierde su humedad en copiosísimas lluvias y nevadas hasta el punto que en el lado oriental de la cadena montañosa Aravalli el viento ya es seco y con efecto foehn (es decir por calentamiento adiabático). Los desiertos del Rajastán y Cholistán en el noroeste de la India, y el desierto de Thar entre Pakistán y la India, son parte de una región de desierto de monzón al oeste de la cadena montañosa.
Desiertos fríos
Los desiertos polares son áreas con una precipitación anual 100-200 mm y una temperatura media del mes más cálido del año inferior a 10° C. Los desiertos polares del planeta cubren casi 90 millones de km² y son principalmente lechos de
roca o llanuras de grava. Las dunas de arena no son típicas de estos desiertos, sin embargo las dunas de nieve (sastruguis) se forman comúnmente en áreas donde la precipitación local es más abundante. Los cambios de temperatura en los desiertos polares frecuentemente sobrepasan el punto de congelación del agua. Esta alternancia hielo-deshielo deja marcas características en el suelo, que llegan a medio metro de diámetro. Un ejemplos de desiertos fríos son el de Gobi en Mongolia y Chinay japon, el del Tíbet, el de la Gran Cuenca Nevada y el de la Puna y el Desierto Altoandino.
[ Desiertos polares
Se caracterizan por dos factores desertizantes: las altas presiones atmosféricas (presencia constante de anticiclón) y, especialmente, el bajo o nulo índice de precipitaciones al año ya que al estar la temperatura constantemente bajo el 0°C el agua se encuentra naturalmente en estado sólido (salvo raras excepciones), el mayor de estos desiertos polares es también
nival y se ubica en las áreas interiores de la Antártida (pese a ello, la percepción usual es la de que no se trata de un desierto ya que en tal región el agua abunda, pero en forma de hielo, sin por ello sustentar vida orgánica superior), similar aunque menos extenso es el desierto correlativo a la capa de hielo del centro de Groenlandia.
Paleodesiertos (desiertos «fósiles»)
Las investigaciones en mares de arena (vastas regiones de dunas) antiguos, cambios en
cuencas pantanosas, análisis arqueológicos y de vegetación indican que las condiciones climáticas cambiaron considerablemente en grandes áreas del planeta en un pasado geológico reciente. Durante los últimos 12.500 años, por ejemplo, partes de algunos desiertos ya eran muy áridas. Cerca de un 10% del terreno situado entre la latitud 30° N. y 30° S. está hoy cubierta por desiertos. Sin embargo, hace 18.000 años, los desiertos (que formaban dos inmensos cinturones) ocupaban sólo un 50% de esta área. Tal y como ocurre hoy, las selvas tropicales y las sabanas ocupaban la zona entre estas dos franjas.
Se han encontrado
sedimentos fósiles de desiertos de hasta 500 millones de años de antigüedad en muchas partes del globo. Los patrones de sedimentos dunares se encontraron en áreas que hoy no son desérticas. Esas mismas áreas reciben hoy entre 80 y 150 mm de lluvia por año. Algunas antiguas regiones dunares están ocupadas en la actualidad por selvas tropicales húmedas.
Las montañas de arena llamadas
Sand Hills ( = Colinas de Arena) son un campo de dunas inactivo de 57.000 km² en el centro de Nebraska. El mayor mar de arena del hemisferio occidental está hoy estabilizado por la vegetación, y recibe cerca de 500 mm de lluvia por año. Las dunas de Sand Hills llegan a los 120 m de altura. El desierto del Kalahari también es un paleodesierto.
Climas desérticos
Los desiertos están distribuidos entre distintas zonas:
Zonas semiáridas: Tienen una media de precipitaciones de 200 a 500 mm anuales. Suelen estar situadas en los bordes de los desiertos y abarcan alrededor del 15 % de la superficie de tierra del planeta
Zonas áridas: Con precipitaciones anuales de 25 a 200 mm, abarcando el 16 % de la superficie de tierra del planeta
Zonas hiperáridas: Son tan secas que a veces no llueve durante años. Éstas abarcan el 4 % de la superficie terrestre. Temperatura entre 30 y 40 grados Celsius durante el día y de -10 a 0 grados Celsius durante la noche.
Flora y fauna
En el desierto sólo logran sobrevivir algunos animales: las lagartijas, las serpientes, las arañas, lechuzas, alacranes, ardillas, buitres, coyotes, etc. Al igual que en la flora sólo logran sobrevivir algunas plantas. Éstas se protegen de los otros animales con las espinas que tienen y con sus gruesas capas de piel, algunas de ellas son: el cactus, las palmeras, nopales, maleza en los oasis, algunos arbustos,etc...
Parajes desérticos en otros planetas

Aspecto del desierto marciano visto por la sonda Spirit en 2004.
Marte es el único de los planetas del Sistema Solar en el cual ya se han identificado fenómenos eólicos. A pesar de su presión atmosférica superficial (sólo 1/100 de la terrestre), los patrones de circulación atmosférica en Marte han formado un mar de arena circumpolar con más de 5 millones de km², mucho mayor que los desiertos terrestres.
Los desiertos marcianos consisten principalmente de dunas en forma de media-luna en áreas planas próximas a la capa permanente de hielo del polo norte del planeta. Los campos de dunas menores ocupan el fondo de muchos cráteres en las regiones polares marcianas.iertos fríos.
Gran parte de los desiertos se deben a su continentalidad, es decir, su distancia del mar: por ejemplo, el de Gobi y los demás del
Asia Central. No llegan hasta ellos los vientos húmedos que provienen de los océanos.
Los desiertos de las costas occidentales del sur de África y de
América del Sur se ven afectados por la presencia de corrientes oceánicas frías que provocan deshidratación en la atmósfera.
HOLA LOS SALUDA ELIZABETH